La música romántica es un género musical que se destaca por su temática lírica y melódica, centrada en el amor, el romanticismo y las emociones. Este género abarca una amplia variedad de estilos, como la balada romántica, el bolero y la canción melódica, entre otros.
La música romántica se popularizó en la década de 1950 y experimentó un auge en la década de 1970 gracias a la popularidad de artistas como Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos y Camilo Sesto, entre otros. A lo largo de los años, este género ha evolucionado y se ha adaptado a diferentes épocas y culturas, manteniendo siempre su esencia romántica y emotiva.
En la actualidad, la música romántica sigue siendo muy apreciada en todo el mundo, y continúa siendo una forma de expresión para aquellos que desean compartir y celebrar sus sentimientos de amor y pasión.
Jesús Emmanuel Arturo Acha Martínez, mejor conocido en la escena musical como Emmanuel, es cantante, empresario, compositor, músico y torero mexicano. Nació el 16 de abril de 1955 en Ciudad de México, México. De sus discos se han vendido más de treinta y cinco millones de copias, según la crítica especializada. Niñez, Juventud y Vida Familiar Emmanuel es hijo de la cantante y bailaora española y del torero argentino Raúl Acha Sáenz. Vivió en Perú entre los diez y quince años de edad. Inicios de Emmanuel en la Música Emmanuel comenzó a realizar sus composiciones luego de participar en un concurso de canto en México, teniendo como padrino al reconocido intérprete y actor de la denomina época de oro del cine mexicano, Pedro Vargas. Género musical Emmanuel realiza sus interpretaciones en géneros rock, pop latino, bolero y balada. Trayectoria y Legado Entre 1976 y 1979, Emmanuel estuvo con el sello discográfico RCA, presentando el álbum de estudio "10 razones para c...
No te salgas de mis brazos,
sigue echada así en la hierba,
quiero andarte paso a paso,
recorrerte como hiedra.
No te salgas de mis brazos,
que hoy mis brazos son cadenas,
porque quiero que mis manos
hoy de ti se queden llenas.
Cuando el sol se esté ocultando,
y en tus ojos brillen las estrellas,
y en mi espalda sienta el frío
de la oscura noche que se acerca;
yo te soltaré despacio
de mis brazos ya sin fuerzas.
Te sacudirás el pelo
para que jamás nadie lo sepa,
nos iremos con el alma
y con el cuerpo con olor a hierba.
No te salgas de mis brazos,
sigue echada así en la hierba,
quiero andarte paso a paso,
recorrerte como hiedra.
Quiero que nos confundamos
con el campo y con la tierra,
como espiga y como árbol,
como rama y hoja seca.
Cuando el sol se esté ocultando...